Entrevista: Santiago Carrillo y Leire Pajín. Cruce de caminos
Esta entrevista está transcrita a tiempo real. Aquella mañana del 23 de junio, el Parlamento Vasco celebraba su segunda sesión para elegir Lehendakari. En sus portadas, los periódicos del día anunciaban que Ibarretxe saldría elegido por la mínima. En todo caso, reconociendo cierto margen para la sorpresa del último minuto –una parlamentaria del PNV iba a ser madre de un momento para otro y su voto era intransferible–, la entrevista transcurrió bajo el misterio de quién gobernaría en Euskadi. Por eso, el diálogo comenzó discurriendo por otros derroteros. No en vano, de camino a la Secretaría de Estado de Cooperación donde nos esperaban su responsable y ex Parlamentaria socialista en el Congreso Leire Pajín (Donostia, 1976) y el histórico dirigente comunista Santiago Carrillo (Gijón, 1915), vimos cómo en los recovecos del adoquinado de Atocha aún se camuflaban algunos panfletos que sobre una bandera española defendían esto de que la familia sólo es de padre y madre. Con la entrevista a punto de llegar a su fin, supimos que, efectivamente, Ibarretxe volvía a ser Lehendakari. No sé hasta qué punto se sorprendió Leire. Diría que no mucho. Santiago no dudó en meterse entre pecho y espalda el humo nicotinado del que era su sexto cigarrillo. Los conté.
Elkarri: la derecha ha descubierto la calle como lugar de protesta. Ha acudido a tres manifestaciones en apenas un mes. Esa misma derecha, no hace mucho, censuraba el uso de la pancarta. Esa misma derecha, hay que recordarlo, prohibía manifestaciones no hace tanto tiempo.
Leire Pajín: aunque me resulte muy curioso, es positivo que esta derecha que durante tanto tiempo ha estado al margen de la calle se haya dado cuenta de que es bueno estar cerca de la ciudadanía. Sin embargo, no podemos olvidar los insultos de liderazgo de pancarta, práctica extraparlamentaria y radicalismo que nos han dedicado en un pasado demasiado cercano cuando hemos acompañado a la ciudadanía en protestas como las manifestaciones en contra de la guerra de Irak o contra la gestión ante el hundimiento del Prestige. Podríamos recuperar todas estas acusaciones.
Santiago Carrillo: lo que me preocupan son las imágenes que hemos podido ver en estas concentraciones. Cuando, por ejemplo, la República tomó medidas que la Iglesia podía considerar muy perjudiciales, ni tan siquiera entonces vimos a los obispos en la calle manifestándose con los líderes de la derecha. Tengo la impresión de revivir el Movimiento Nacional. No es una casualidad que sea en Salamanca, ciudad simbólica del franquismo, donde se defienda hasta el fin el botín de guerra tomado por los nacionales en la Barcelona de 1939. El Partido Popular todavía hoy no condena la dictadura. Todavía se sienten molestos cuando se desmonta una estatua de Francisco Franco.
Elkarri: aquella imagen ecuestre con la figura del caudillo fue retirada el mismo día de tu cumpleaños.
Santiago Carrillo: es cierto. Sólo puedo concluir que el Partido Popular cada vez está más solo y aislado, sin aliados. Desde esta soledad y desde el recurso al pasado, el Partido Popular está abocado al fracaso.
Leire Pajín: cuando una toma tiempo y se para a reflexionar un momento, se da cuenta de que estas tres manifestaciones coinciden con un momento electoral en Galicia, feudo histórico éste del Partido Popular. Sin embargo, tanto el matrimonio entre personas homosexuales como el traslado a Catalunya de los documentos de la Generalitat se habían planteado en el Parlamento muchos meses atrás. Estas manifestaciones recogen el discurso más reaccionario de un sector de la derecha española y me preocupa que algunos líderes del Partido Popular se sientan cómodos y líderes de este ambiente aunque sé que algunos políticos del PP no lo están.
Elkarri: os presupongo ausentes en estas tres manifestaciones.
Leire Pajín: presupones bien.
Elkarri: en todo caso, recordamos primero la última. Pese a que lo que se defendía era la familia de padre y madre en contra de los matrimonios homosexuales, me sorprendió la cantidad de banderas españolas, como si lo que se reivindicara fuera la unidad nacional.
Santiago Carrillo: siempre es lo mismo. En las tres concentraciones los gritos y las consignas han sido esencialmente las mismas en el sentido de resucitar el pasado. Es cierto que hoy puede haber obispos tan reaccionarios como en los años 30, pero el pueblo, incluido el pueblo católico, ya no es así. Lo que hemos presenciado en estas tres manifestaciones son combates en retirada de la derecha de siempre.
Leire Pajín: según ellos, el Gobierno socialista quiere terminar con la armonía y convivencia de este país y se han enrocado en una crispación continua para defender una realidad que no existe, que la mayoría de españoles no vemos. Los sondeos y las encuestas de opinión demuestran que la mayoría de los ciudadanos están conformes con los proyectos que hasta ahora se han desarrollado. Los ciudadanos quieren una España moderna y tolerante, de respeto a los derechos de la otra persona. Se nos acusa de que no escuchamos a ciertos colectivos pero es muy importante destacar que el matrimonio entre personas homosexuales, además de una reivindicación histórica de un colectivo marginado, fue también una promesa electoral del Partido Socialista y fue, por último, un compromiso de investidura.
Santiago Carrillo: es evidente que estas políticas del pasado no encuentran eco. Ahí está la historia de este psiquiatra que compareció en el Senado invitado por el Partido Popular y que dijo que los homosexuales son hijos de padres borrachos. Después de haberle felicitado en el mismo Senado, al día siguiente los dirigentes del Partido Popular se dieron cuenta de que aquello era un despropósito y tuvieron que desautorizarlo. Tienen que decidir si quieren parecerse a un partido conservador europeo o si prefieren seguir mirando al pasado.
Elkarri: pasado que sigue coleando en la cuestión del Archivo de Salamanca y los documentos de la Generalitat. ¿Cuál es el poso de la Guerra Civil? ¿Qué queda de aquello de «antes una España roja que rota»?
Leire Pajín: el Partido Popular está sumergido en el juego de enfrentar unos territorios contra otros. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana, que es donde vivo, el PP no deja de intentar enfrentarnos contra los catalanes y los aragoneses por el tema del agua. Sucede algo parecido con Castilla y León, que es una comunidad que tiene problemas de despoblación y desarrollo. Es aquí donde encuentran la baza para argumentar que vienen los catalanes a expoliar nuestro archivo, que rompen así la unidad del Archivo Histórico, y que lo hacen porque Zapatero está bajo el yugo de los catalanistas que sólo pretenden romper la unidad de este país. No dejan de mentir. Mienten sobre la cantidad de papeles que se van a devolver a la Generalitat. Y saben que lo están haciendo.
Santiago Carrillo: Zapatero y este Gobierno están intentado lograr una auténtica unidad entre los pueblos de España, unidad que hasta ahora ha existido forzadamente. Respetando las particularidades de estos pueblos, se trata de que esta unidad sea consciente, voluntaria y nueva y, por consecuente, una unidad mucho más sólida. El Partido Popular no defiende la unidad de España. Defienden el viejo poder centralista de que el Estado sólo es Madrid. No es así. La unidad nunca puede ser impuesta y ésta es la nueva corriente que hoy nos domina. Los ataques del PP no son porque España se rompe, son porque se termina con los privilegios de un sector social nacionalista españolista que ha dominado durante siglos la política española y que ahora se encuentra en crisis. En su lugar, delante tenemos el reto de lograr una unidad voluntaria resuelta mediante el diálogo y la compresión entre unos y otros con respeto a las particularidades de cada una de las naciones de los pueblos que hay en este país.
Leire Pajín: la pluralidad nos es natural y propia. Afortunadamente, la generación que ha tenido la suerte de nacer en democracia, ha podido, como en mi caso, aprender euskara como lengua materna, para luego aprender valenciano en su residencia habitual. Vivimos esa pluralidad de culturas con absoluta normalidad, que es la misma que encontramos en nuestras propias familias. Ese empeño de negar la realidad plural de nuestro país, además de absurda, responde a una mirada miope que sólo contenta a un nacionalismo español que ya no se corresponde con las voluntades de la sociedad. Además, y para esto las hemerotecas son muy sabias, cuando de modo permanente recuerdan el apoyo de ERC al Gobierno, olvidan que ellos gobernaron con Pujol o Arzalluz.
Elkarri: la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se manifestó en contra de un hipotético diálogo con ETA cuando abandone las armas. Es la de mayor calado político para lo que sólo hay que recordar la célebre frase de «traicionar la memoria de los muertos».
Santiago Carrillo: si al hacer la Transición nos hubiéramos dejado guiar por ese espíritu de odio que defienden los dirigentes de esa asociación y el Partido Popular, no habría habido transición democrática. Si los vencidos hubiéramos exigido justicia y venganza por las víctimas no habría habido ninguna posibilidad de reconciliación entre los españoles. No nos hubiéramos podido poner de acuerdo en unas reglas comunes para todos. La cuestión no es vengarnos hasta el fin de los siglos de los que mataron. De lo que se trata es de que no haya más víctimas, más muertos, ni más familias destrozadas. Ésta es la única manera de hacer justicia a los que han caído por el terrorismo.
Leire Pajín: lo que más me duele de todo esto es que alguien se crea con el derecho de ser el portavoz de todas las víctimas. Es mezquino e indigno que el PP se atribuya la portavocía del dolor y la voz de las víctimas del terrorismo. Desgraciadamente, todos conocemos muchas personas que han sido asesinadas o que todavía hoy siguen estando amenazadas.
Santiago Carrillo: tenemos amigos íntimos que han sido asesinados. Pienso ahora en Juan María Jauregi, que era uno de mis mejores amigos. Sin embargo, me parece que la única manera de reivindicar su memoria es conseguir que no haya ningún muerto más.
Leire Pajín: de hecho, es lo que defiende su mujer, Maixabel Lasa. Las víctimas, como ciudadanos y ciudadanas que son, tienen pensamientos plurales. Hemos visto pronunciamientos en todos los sentidos. Tenemos que trabajar para terminar con esta lacra que supone el terrorismo y que nos viene golpeando desde demasiado tiempo. La política y el Gobierno tienen la obligación moral de intentar terminar con esta violencia absurda y totalitaria. Ya lo dijo Zapatero en el Congreso: el fin de la violencia no puede tener precio político pero la política debe contribuir al fin de la violencia. Además, creo que es importante que el Gobierno haya querido contar con el Parlamento.
Elkarri: Irene Villa, quien perdió sus dos piernas en un atentado de ETA, acaba de publicar una carta en un periódico nacional negando que Zapatero tenga ninguna autoridad moral para abrir ningún proceso de negociación con ETA ya que, seguramente, él no las perderá. ¿Cómo se les puede mostrar la solidaridad aún cuando se discrepe políticamente?
Leire Pajin: todas las víctimas de este país tienen derecho a expresar su opinión. El respeto a todas las víctimas, piensen lo que piensen, es primordial. Tanto es así que creo que en Euskadi todavía hay un deber moral para con todas las víctimas y personas que viven amenazadas. Nuestra obligación es escuchar la voz de Irene Villa. También he leído a Eduardo Madina, amigo mío y que tiene una opinión distinta. También ha hablado Bárbara Dhürkohp. Es por esto que creo que nadie tiene que hacerse con la voz de las víctimas que han sufrido un dolor brutal. Tenemos que mimarlas, a todas. Pero nadie puede interpretar una única voz. Me rebelo ante esta situación.
Santiago Carrillo: entiendo que haya víctimas encerradas en su dolor personal y que reaccionen con odio ante quienes les han destrozado la vida. Pero esto no implica que ésa tenga que ser la reacción de la sociedad. La sociedad en su conjunto tiene que tener en cuenta no sólo un drama personal sino también la consecuencias colectivas de esta anormal situación generada por el terrorismo. Me costaría mucho trabajo perdonar a alguien que hubiera matado a mi nieto. Sin embargo, la sociedad necesita seguir adelante y liberarse de esta plaga de dolor.
Elkarri: la lucha antiterrorista se ha convertido en la primera razón de desgaste entre el Gobierno de Zapatero y el Partido Popular.
Leire Pajín: hacer partidismo y política electoral de la lucha antiterrorista es irresponsable. La ciudadanía exige que esta cuestión quede fuera del debate partidista. A largo plazo, creo que la ciudadanía le va a pedir cuentas al PP. Ésta es mi tesis.
Santiago Carrillo: la Historia nos enseña que hay dos formas de terminar con un fenómeno terrorista. Por un lado está el terrorismo de Estado. Es decir, que el Estado despliegue un terrorismo mucho más feroz que destruya físicamente a los terroristas. En España se intentó con los GAL y fue un fracaso. Además, cuando Aznar llegó al poder, el Partido Popular fue el primero que combatió este tipo de lucha contra el terrorismo. Por otro lado, hay otra forma de lucha que corresponde a los países civilizados, democráticos y de derecho. Esta fórmula se basa en el diálogo y la negociación. Es la que, por ejemplo, ha utilizado el Gobierno inglés para solucionar el problema del terrorismo del IRA en Gran Bretaña. ¿Quieren terminar con el terrorismo con más terrorismo de Estado? Si es así, que lo digan. De lo contrario, la única salida es la negociación política.
Leire Pajín: el terrorismo de Estado es inaceptable. La firmeza del Estado de Derecho y las profundas convicciones democráticas son las mejores armas de una sociedad libre.
Santiago Carrillo: entonces, sólo nos queda la posibilidad de la negociación. Además, si hay condiciones nuevas y si los mismos que han practicado el terrorismo plantean que quieren llevar el conflicto a la vía política, entonces les tenemos que tomar la palabra para ver si hay alguna posibilidad de terminar con todo. Después, que cada uno defienda su ideología con las reglas que nos son comunes a todos.
Leire Pajín: en una democracia caben todas las ideas que se defiendan por la vía pacífica. Este espíritu se resume muy bien en una frase que Zapatero vino a decir en la campaña electoral de Euskadi: «La democracia permite muchos avances». Es por esto que tenemos que luchar por una convivencia democrática y plural donde todo el mundo pueda defender sus ideas con absoluta libertad.
Santiago Carrillo: todas las ideas son legítimas.
Leire Pajín: tenemos que terminar con la amenaza sobre ese sector de la sociedad que en Euskadi sigue teniendo su libertad secuestrada por razones de pensamiento. Debemos terminar con el totalitarismo de ETA y el Gobierno tiene la obligación moral de explorar si hay posibilidades para ello. A este respecto, las condiciones son muy firmes: que ETA deje de matar.
Santiago Carrillo: además, en última instancia, el Parlamento es el depositario de la soberanía nacional y debe jugar un papel primordial. Por eso, es muy importante que el Presidente del Gobierno haya querido contar con la Cámara.
Elkarri: ¿cómo valoráis el comunicado de ETA donde anuncia el cese de su actividad armada para con los representantes electos?
Leire Pajín: no hay valoración. Me parece muy peligroso valorar un comunicado que habla de un cese de la violencia por entregas y que hace separaciones entre los ciudadanos. El único comunicado que podemos y debemos valorar, que es el que esperamos, es aquél donde anuncie que definitivamente deja las armas. Por esto creo que es un error el intento del Partido Popular para que el Parlamento hiciera una declaración institucional sobre el mismo.
Santiago Carrillo: todos esperamos el comunicado donde anuncie el cese de la violencia. Pero, al mismo tiempo, hay que ser realistas. Después de anunciar que no van a atentar contra la vida de personas electas, sería realmente incomprensible que se pusieran a matar militares, guardias civiles o policías. Esta declaración de no atacar a representantes políticos revela que, en el fondo, en ETA hay una lucha interna muy complicada. Sin embargo, parece que se va imponiendo la opinión de las gentes que piensan que hay que dejar de matar. Hay que apreciar este comunicado de ETA como señal de cierto cambio dentro de ella.
Elkarri: y tú Leire, que lo puedes conocer más de cerca, ¿cómo lo han recibido los cargos electos socialistas? ¿Con alivio? ¿Con asco ante un privilegio de este tipo?
Leire Pajín: este comunicado último no cambia la realidad de amenaza y persecución que pesa sobre nosotros. Nuestra vida cotidiana permanece secuestrada. Seguimos utilizando escoltas. Además, el carácter selectivo de la decisión no deja de producirte repugnancia. No quiero tener ningún privilegio ante otro ciudadano. Y para que no nos llevemos a engaño, a día de hoy la situación no ha cambiado. Desgraciadamente, durante estas últimas semanas se han repetido los atentados de kale borroka en contra de concejales socialistas. Sólo contamos con la esperanza de que esta pesadilla acabe. Queremos pensar que ahora contamos con condiciones nuevas que nos llevan a pensar que podemos terminar con la violencia.
Santiago Carrillo: desde que hace unas semanas la extrema derecha intentara atacarme llevo escolta y estoy deseando prescindir de ella. Para nadie es grato ir escoltado. Uno pierde la libertad, aunque a mí en particular no me amenace ETA. En todo caso, es muy difícil entender cómo un partido que ha conseguido tantos votos como el Partido Popular no comprenda que la cuestión es que nadie tiene que temer que alguien pueda matarle con un tiro por la espalda.
Leire Pajín: no lo entiende ahora. Aznar también lo intentó.
Santiago Carrillo: estoy convencido de que si Rajoy fuera jefe del Gobierno estaba negociando desde ya con ETA, que hace mucho que hablaba con Arnaldo Otegi. El gobernante que resuelva este problema se consolidará. Contará con una autoridad política y moral enorme. La derecha no quiere que esta persona sea Zapatero.
Elkarri: después de la reunión entre la AVT y Zapatero las diferencias persisten. Desde la asociación de familiares de los presos de ETA también se ha solicitado una reunión. Entre otras cosas, denuncian la dispersión y sus consecuencias, cuando es la ley quien reconoce el derecho del reo para que cumpla la pena cerca de su lugar de origen. Tener sensibilidad respecto a estas cuestiones no implica apoyar a ETA, si bien la AVT ya ha dicho que una medida de este tipo es una concesión política a los violentos.
Leire Pajín: no debemos mezclar las cosas. Hay quienes se están anticipando a una situación que todavía no se ha producido. El Gobierno ha dejado claro que a día de hoy no hay diálogo porque no existen las condiciones que ha exigido y que son el cese definitivo de la violencia. Respecto a la reunión con la Asociación de Víctimas del Terrorismo, me parece importante que el Presidente se haya comprometido a reunirse con las asociaciones de víctimas en el hipotético caso un diálogo con ETA. Además, Zapatero ha dejado bien claro que el fin de la violencia no puede tener un precio político.
Santiago Carrillo: el Gobierno en un momento dado podría acercar los presos a sus lugares de origen. Es un problema de táctica ya que puede considerar que esto favorece una solución. Sucede que en estos momentos hay una presión tan feroz por parte de la derecha que el Gobierno tiene que medir sus pasos con mucho cuidado. Todo sería más fácil si ETA diera pruebas inequívocas de que va a abandonar la violencia. Desde el punto de vista humano, el dolor de una madre que denuncia la dispersión es legítimo. Los que hemos estado presos sabemos lo que representa ver a la familia. Es algo fundamental. Hasta Fraga acaba de reconocer públicamente que si ETA abandona las armas habrá que buscar soluciones de gracia para los presos. Pero ETA tiene que contribuir, también respecto al problema humano que afecta a sus presos y familiares. El Gobierno está caminando sobre el filo de una navaja.
Leire Pajín: el sufrimiento de las madres de los presos no se puede negar. Negar esta evidencia es absurdo. Pero no podemos olvidar de ninguna de las maneras todos los muertos y sufrimiento que ha generado ETA. Euskadi lleva demasiado años hastiada por la violencia, secuestrada en su libertad para una gran parte de la población y dividida políticamente hasta la saciedad. El sufrimiento se ha enquistado en la sociedad vasca. Hay familias y cuadrillas de amigos divididas. Tenemos que luchar por una convivencia pacífica, democrática y plural. Euskadi lleva sufriendo demasiado tiempo.
Elkarri: la política parece reducirse a una polémica tras otra. En este sentido, ¿qué opinión os merece la sentencia de la Audiencia Nacional que condena a 24 miembros de Jarrai Haika y Segi por un delito de asociación ilícita y no por terrorismo? La sentencia argumenta que por mucho que coincidan en los objetivos, estos jóvenes no utilizan las armas.
Santiago Carrillo: francamente, considero que es positivo todo lo que lleve a aislar a los que matan. No he estado de acuerdo con la Ley de Partidos y con la ilegalización de Batasuna. Los británicos no han ilegalizado al Sinn Fein y están donde están. Acato esa decisión de la justicia. Al mismo tiempo, pienso que puede estar en los términos del desarrollo de un proceso que va inevitablemente a la paz.
Leire Pajín: creo en la separación de poderes. Tenemos que acostumbrarnos a ser respetuosos con la Justicia, aún cuando algunas de las sentencias no terminen de gustarnos. Ahora bien, tengo mi opinión sobre lo que ha supuesto la kale borroka. Podríamos hablar largo y tendido sobre si es o no terrorismo, sobre lo que ha supuesto para mucha gente de Euskadi.
Elkarri: todavía no sabemos si Juan José Ibarretxe será reelegido Lehendakari o no. En todo caso, en la primera sesión de investidura, tanto él como Patxi López hablaron de cambio, de diálogo y de paz.
Leire Pajín: es difícil interpretar lo que la sociedad quiere dar a entender en unas elecciones pero creo que en las últimas elecciones la sociedad vasca exigió un entendimiento entre las diferentes fuerzas políticas. Éste es el momento de los políticos de altura para que sean capaces de sentarse a hablar. La sociedad vasca está harta de políticos que no se escuchan. El reto de esta próxima legislatura es el diálogo. Hemos de construir los cimientos de una convivencia plural y pacífica.
Santiago Carrillo: la clave de la solución del problema vasco persigue la anulación de la política de bloques de estos años anteriores. Hay que restablecer los puentes y para eso el PNV y el Partido Socialista se tienen que entender. Por su fuerza y representatividad, estos dos partidos están llamados a resolver el problema de la violencia. Tienen que ser capaces de construir un país donde, sin que ninguno abandone sus posiciones, todos puedan convivir. Un gobierno de Ibarretxe puede ser la primera fase de una etapa política nueva en la que se constituyan las mesas de negociación, donde se comience a negociar un nuevo Estatuto, en la que se dialogue sobre el tema de la paz. En lugar de que Ibarretxe pueda ser nombrado con el apoyo del PCTV, hubiera sido mejor que el PSOE se hubiera abstenido.
Elkarri: no estás de acuerdo con que Patxi López se haya presentado como candidato a Lehendakari.
Santiago Carrillo: López no tenía por qué enfrentarse a Ibarretxe. Sabía que el único apoyo con el que podía contar es el del Partido Popular. Pero esto es una trampa. No se puede concebir un Partido Popular que apoya al Partido Socialista en Euskadi cuando en el resto de España el PP es lo que es.
Leire Pajín: en mi opinión, Patxi López ha hecho bien presentando su candidatura. Tiene su proyecto para Euskadi y la sociedad debe saber que tiene donde elegir. Ahora bien, pase lo que pase, en Euskadi debe desaparecer la política de las dos orillas. Sabemos que Euskadi es plural en sentimientos e identidades y esto es lo que debe reconocer y gestionar el futuro Lehendakari.
Elkarri: ¿cuáles son vuestras expectativas en cuanto al PCTV? La izquierda abertzale que en ella se representa también es real.
Santiago Carrillo: como comunista, he de decir que no entiendo a esta fuerza que se autodenomina Partido Comunista de las Tierras Vascas. Pero, también como comunista y como un hombre de izquierda, en esta nueva fase, este partido tiene que participar en la vida política como uno más. Sus votos tienen el valor de representar a una parte del pueblo vasco. Por eso, el diálogo tiene que ser sin exclusiones.
Leire Pajín: no podemos poner en marcha ilegalizaciones preventivas. El PCTV es un partido que ha concurrido con unas ideas y un proyecto concreto sobre el cual la Fiscalía no ha encontrado ningún elemento que le haga susceptible de ser ilegalizado. Hasta que en los tribunales no se demuestre lo contrario, el PCTV tiene la misma legitimidad que el resto de partidos que están representados en el Parlamento Vasco. Ésta es la pluralidad parlamentaria con la que contamos y que representa a la sociedad vasca.
Elkarri: durante más de un año de trabajo, Elkarri ha promovido lo que hemos llamado la Mesa de Reflexión Plural. En este foro de diálogo han participado nueve políticos de distintas ideología. Santiago Carrillo compartió tertulia con Jonan en un programa de radio donde se explicaba más detenidamente esta experiencia. ¿Qué sabéis de todo esto?
Santiago Carrillo: alabo el trabajo de Elkarri, pero ha llegado el momento para una nueva etapa. Es la hora de los partidos políticos. Esto no quiere decir que el trabajo de Elkarri no haya tenido éxito. Hasta aquí lo ha tenido. Pero es hora de superar el trabajo que personalidades diversas de distinta ideología desarrollan en torno a una mesa de diálogo discreto. El reto ahora es otro y les corresponde a las fuerzas políticas y a los electos de primer orden.
Leire Pajín: considero que es muy positivo que la sociedad civil vasca y Elkarri hayan recogido un sentimiento que era mayoritario y que exigía que se hablara sobre unas bases, incluso sobre unas discrepancias que no se llegaban a explicitar, pero también sobre los puntos de acuerdo que nos podían permitir avanzar. La pluralidad que se refleja en esa mesa es la señal del éxito, aunque no hayáis podido contar con todos los sentimientos. Ahora bien, como Santiago, insisto en que ha llegado la hora de los partidos, de los parlamentos y de las Instituciones. Tanto para el Parlamento Vasco como para el Parlamento en Madrid ésta es la legislatura de la paz.
Elkarri: durante estos meses nos hemos propuesto recoger 10.000 testimonios que respondan la cuestión de «¿Tú por qué necesitas la paz»? Os lanzo la pregunta.
Leire Pajín: el país necesita la paz. Tenemos que tejer un país donde todas las personas puedan sentirse y expresarse como quieran sin temer perder la vida, sin sentirse amenazada por nadie. La libertad es la primera necesidad de un ser humano y aquí a nosotros nos falta la paz para sentirnos libres.
Santiago Carrillo: necesito la paz porque el terrorismo en un sistema democrático es un cáncer que impide el funcionamiento del mismo sistema, que puede llevar incluso a su destrucción. Necesitamos la paz para que la democracia y la libertad sean reales. Necesitamos liberarnos, quitarnos el lastre de encima de tantos años de drama y sufrimiento en el que hemos visto caer muertos a amigos que durante años han luchado en contra del franquismo y a favor de la libertad.
Elkarri: se puede decir que estaba cantado. Acabamos de saber que Juan José Ibarretxe vuelve a ser Lehendakari con el apoyo de dos parlamentarios del PCTV. ¿Cómo lo veis?
Santiago Carrillo: no había otro camino. Seguramente, el apoyo del PCTV está muy condicionado pero es cierto que gracias a ellos se ha roto el estancamiento. Ahora que ya contamos con un Lehendakari, se ha dado el primer paso para la normalización de la vida política en el País Vasco. Al nuevo gobierno le corresponde tomar iniciativas para institucionalizar el diálogo que ha prometido.
Leire Pajín: es muy prematuro ponernos a especular sobre lo que va a pasar. Aún y todo, espero que esto no suponga una imposición de una parte de la sociedad vasca que tiene un proyecto para Euskadi y que excluye a la otra. No podemos volver a la misma situación en la que estábamos antes de las elecciones.
Santiago Carrillo: por eso he dicho que hubiera sido mejor que Ibarretxe hubiera sido elegido con la abstención del PSE-EE ya que esta posibilidad hubiera obligado a restablecer los puentes. Los socialistas tienen parte de culpa.
Leire Pajín: lo importante es que en esta nueva legislatura no se vuelvan a aplicar las viejas recetas. Quiero pensar que todos, unos y otros, hemos captado el mensaje de la ciudadanía que nos pide diálogo y entendimiento entre todos y para todos. Ojalá sea así.
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